Un toldo realmente grande con faldones en los extremos que se pueden cerrar. Cerrados, se convierte casi en una pequeña tienda alrededor de la hamaca. Cuando el tiempo acompaña los recoges y tienes un toldo grande normal, con vista despejada a ambos lados.
Lo llamamos toldo de invierno, pero sospecho que se ganará el sueldo en los temporales de otoño. Es entonces cuando la lluvia llega de lado y se cuela bajo un toldo corriente, y para eso están precisamente los faldones.
Cómo se usa: monta el toldo en tu ridgeline como siempre y clava los vientos laterales. Si sopla, cierra los faldones. Si quieres conservar la vista hacia un lado, cierra solo un extremo — suele bastar, porque el viento viene de una dirección.
Sobre el interior aluminizado
El interior lleva una capa plateada, la misma que se usa en los toldos que se venden como thermo tarps. Devuelve la radiación térmica en lugar de dejarla escapar, y con sol hace lo contrario: mantiene más fresco debajo. También protege el tejido de los UV.
No te voy a prometer grados. En una hamaca el calor se pierde sobre todo hacia abajo, a través del tejido sobre el que te tumbas, y eso es trabajo del underquilt. Después viene la corriente, y ahí los faldones hacen un trabajo real. El interior aluminizado viene por encima de eso. Lo que sí se nota enseguida es que debajo del toldo hay mucha más luz.
Se incluyen dos vientos largos, ocho cortos y ocho piquetas de aluminio, así que no hace falta añadir nada. Las piquetas son de las sencillas: bien en suelo de bosque, pero en terreno duro o pedregoso querrás las tuyas.
Especificaciones
- Medidas: 310 cm en el centro, 440 cm en los faldones, aprox. 280 cm de ancho
- Medidas plegado: 25 × 17 × 5 cm
- Peso: 825 g (solo el toldo), 1110 g completo con saco, vientos y piquetas
- Material: Poliéster 210T con recubrimiento PU, columna de agua 3000 mm. Interior aluminizado. Sin PFAS.
- Incluye: Toldo, saco, 2 vientos de 4 m, 8 vientos de 2 m (nailon 3 mm), 8 piquetas de aluminio